La cocina nayarita es una de las grandes desconocidas de México. Combina la abundancia del Pacífico con la cocina del maíz de sierra y una tradición colonial que dejó dulces únicos. Estos son los 10 platillos que no puedes dejar de probar durante tu viaje.

1. Pescado zarandeado

La joya de la corona. Un pescado abierto, adobado con chile seco, ajo y especias, y asado sobre varas de mangle. La versión original se come en Mexcaltitán y San Blas.

2. Tamales de camarón

Envueltos en hoja de papatla y rellenos de camarón seco con chile, son un clásico del norte de Nayarit. Se comen solos o con caldo.

3. Albóndigas de camarón

Bolas de masa de camarón en caldo rojo. Típicas de Santiago Ixcuintla y Tuxpan. Uno de los platillos más codiciados por los locales.

4. Taxtihuil

Tradicional salsa-espesado de camarón y masa de maíz con chile chilacate. Se sirve con camarones frescos y es, quizá, el platillo más nayarita de todos.

5. Pollo a la plaza (o a la picha)

Pollo asado servido con papas, lechuga, queso añejo y una salsa levemente dulce. Típico de Ixtlán del Río y todo el corredor sur.

6. Pozole nayarita

A diferencia de otros pozoles, el nayarita puede llevar camarón como proteína. Se sirve con limón, cebolla, orégano y tostadas.

7. Tejuino

Bebida fermentada de maíz con piloncillo, servida con nieve de limón, sal y chile. Refrescante y obligatoria en temporada de calor.

8. Chicharrón de pescado

Crocante y dorado, se sirve en trozos con limón y salsa. La meca es Santa María del Oro, a orillas de la laguna.

9. Cajeta de mango y tablillas de chocolate

De Ahuacatlán y Amatlán de Cañas respectivamente. Dulces artesanales producidos por familias desde hace generaciones.

10. Tostadas de pata

Típicas del corredor sur, especialmente Ahuacatlán y Jala. Tostada con pata de res desmenuzada, salsa y aguacate. Un antojo infalible.

Dónde comer

Los mercados municipales son el mejor laboratorio gastronómico: Tepic, Santiago Ixcuintla, Tuxpan y Compostela tienen fondas con cocineras tradicionales. Las palapas frente al mar son otro escenario obligado.

Comer en Nayarit no es solo alimentarse: es entender una historia de mar, maíz y mestizaje.