En Nayarit, donde el río San Pedro se encuentra con el océano Pacífico, se despliega un mundo de agua y vida conocido como la Ruta Azul. Más que un simple trayecto, es una invitación a navegar por el corazón líquido de la Riviera Nayarit, un viaje que conecta la serenidad de los esteros con la energía del mar abierto, revelando una faceta íntima y vibrante del estado. Esta ruta es para el viajero que busca escuchar el susurro de los manglares, sentir la brisa salina en la piel y descubrir los secretos que guardan las aguas entre San Blas y la Bahía de Matanchén.
¿Qué recorres en esta ruta?
La Ruta Azul serpentea principalmente por el municipio de San Blas, uniendo puntos clave donde el agua es el elemento protagonista. El recorrido inicia en el encantador puerto de San Blas, con su histórico Fuerte de la Basílica vigilando la costa. Desde allí, te adentras en el laberinto verde de la Laguna de La Tovara, un santuario de manglares accesible por lancha. La travesía continúa hacia la amplia y suave playa de Los Cocos, ideal para un descanso frente al oleaje, y culmina en la legendaria Bahía de Matanchén, famosa por poseer una de las olas surfeables más largas del mundo. Las distancias son cortas pero las experiencias, inmensas; pocos kilómetros separan la historia portuaria de la aventura acuática, haciendo de este un itinerario compacto y profundamente rico.
Los mejores momentos del recorrido
El silencio absoluto, roto solo por el chapoteo del remo y el canto de un pájaro, mientras tu lancha se desliza por los canales de La Tovara bajo un dosel de manglares. El aire huele a tierra húmeda y sal, y si tienes suerte, el brillante destello de un colibrí esmeralda o la mirada curiosa de un cocodrilo se convertirán en compañeros de viaje inolvidables.
Pararte en la orilla de Bahía de Matanchén al atardecer, con la brisa acariciando tu rostro. Observar cómo surfistas y bodyboarders cabalgan una ola interminable que parece desdibujar la línea entre el mar y el cielo, pintado ahora de tonos naranja y violeta. Es un espectáculo de pura energía y belleza natural.
Degustar un pescado zarandeado, recién capturado y cocinado al estilo tradicional, en una palapa frente al mar en Los Cocos. El sabor ahumado y jugoso, acompañado del sonido de las olas y la calidez de la arena bajo tus pies, define la esencia de la gastronomía costera nayarita.
Explorar las ruinas del Fuerte de la Basílica en San Blas, sintiendo la historia en sus muros de piedra mientras tienes una vista panorámica de donde el río besa al océano. Es un momento de conexión con el pasado que contrasta con la vitalidad natural que te rodea.
Lo que hace especial esta ruta
La Ruta Azul se distingue por ofrecer una inmersión total en los ecosistemas acuáticos de Nayarit de una manera accesible y concentrada. A diferencia de otras rutas playeras, aquí no solo ves el mar: navegas sus entradas, exploras sus raíces en los manglares y te sumerges en su cultura. Es una ruta de contrastes perfectamente hilados: la historia colonial y la naturaleza salvaje, la adrenalina del surf y la paz absoluta de los esteros, la simpleza de un pueblo pesquero y la complejidad de un santuario de vida silvestre. Ofrece una narrativa completa sobre cómo el agua ha moldeado la tierra, la cultura y la vida en esta esquina del Pacífico mexicano.
Lo que necesitas saber antes de salir
- La mejor época para visitar es de noviembre a abril, cuando el clima es más seco y fresco, ideal para paseos en lancha y días de playa.
- Contrata los paseos en lancha a La Tovara directamente con cooperativas locales autorizadas en el embarcadero; son los que mejor conocen la zona.
- Lleva repelente de insectos biodegradable, especialmente para el recorrido por los manglares, y protector solar.
- El traje de baño es esencial: tendrás oportunidades de nadar, hacer esnórquel en zonas permitidas y, por supuesto, surf o bodyboard en Matanchén.
- La vestimenta debe ser ligera, de algodón y calzado cómodo que se pueda mojar. Un sombrero o gorra es muy recomendable.
- Disfruta de la gastronomía local: además del pescado zarandeado, prueba los camarones y los ostiones frescos de la región.